Inicio    Buscar    Contáctenos

 

Turismo

Alojamiento
Circuitos Turísticos
Parques y Reservas
Que Visitar
Transporte
Museos

Información

Para EXTRANJEROS
Ubicación geográfica
Mapas
Geografía de Jujuy
Como llegar a Jujuy
Historia Jujeña
Costumbres-Leyendas
Gastronomía
Población
Distancias

Rumbo JUJUY

Libro de Visitas
Quienes Somos
Página de inicio
Agregar a Favoritos
Contáctenos

 

 

 

Proyecto Río Blanco

El antiguo camino que unía el Virreinato del Río de la Plata con el Alto Perú"

Más información...

 

 

 

Historia de Río Blanco

 

Es posible vincular  históricamente a Río Blanco desde antes de la 3ra Fundación de Jujuy. A pocas leguas de la Capital, se vivió y se desarrolló una población con características únicas para el momento fundacional.

Los primero blancos en arribar a estos territorios fueron los integrantes de la expedición a Chile, encabezada por Diego de Almagro, quienes llegaron desde el Perú a Charcas, Tupiza, siguieron por el camino del Inca y cruzaron las “Llanadas de Palpalá”, aproximadamente en el año 1.535.

El Diccionario toponímico expresa que:

PAYPAYA: PARAJE en el departamento La Capital. Topónimo de dudosa etimología y semántica contradictoria. Era el nombre de una tribu indígena que moraba sobre ambas márgenes del Río Bermejo. No es aventurado pensar en alguna parcialidad desprendida de la raza querandí y afincado sobre el Río Grande, en las proximidades de Palpalá. Puede provenir también de la voz quechua PAYA que significa anciana, mujer de mucha edad, abuela que unida al pronombre personal de tercera persona en singular PAY, daría una exactitud fonética de PAYPAYA cuyo significado seria “lugar de la abuela”  o “la anciana”. Fidalgo por su parte, sostiene que podría derivar de PAIPALLA, en cuyo caso significaría “junta de dos ríos”.

Es así que en La Historia de la Conquista del Tucumán, Roberto Levillier, expresa que el valle de Palpalá, es un lugar adecuado para fundar una ciudad. Otra visión habla que deriva Palpalá  y que viene de Paypaya, la blanca, nombre de los habitantes genuinos de estas regiones, también es posible que la palabra, provenga de la lengua diaguita, o sea la Kakana y deformada su fonética por el habla hispana.

Si tomamos que los paypayas, cultivaban en los llanos de Tuculera y Lormenta, (normenta), es  donde sembraban maíz. Los Paypayas estaban unidos a los Ocloyas y sujetos ambos a los Omaguacas.

El reparto de encomienda en Jujuy, se hace desde Salta, antes de la Fundación de Jujuy en 1593. Hacia 1586 Antonio Fernández pide una estancia para ganados que dicen  “el Río Blanco” , Así también  en 1588 le tocó a Gonzalo de Tapia la tribu Paypaya.

Estos habían llegado desde el Bermejo a Guarip Yastán y se establecieron en las serranías del Cerro Zapla.

Allí construyó Tapia casas, capilla y el pueblo de indios. Al parecer fue algo muy próspero porque tenía hasta nombre: Francisco de Paypaya.

Este pueblito y las zonas aledañas eran atacados, continuamente por tribus que venían de la zona del Chaco.

Cuando Gonzalo, deja las tierra, la comunidad sufre un incendio  en la cercanía de la Iglesia y casa del cacique, quedando destruidas. Allí se queman los títulos de propiedad y otros documentos. Al tener Gonzalo de Tapia derecho sobre los Paypaya, estos debían acudir al trabajo de la nueva hacienda en Río Blanco. Al ser las distancias tan largas, determinó el traslado al nuevo sitio. Los pocos que quedaron sufrieron pestes, reduciéndose la población considerablemente.

Hacía 1.666 Don Alonso de Mercado, Gobernador del Tucumán, visitó a los paypayas y osas los empadronó y les dio ánimo para estar en estas nuevas tierras. Él  indicó que debían levantar un templo y la familia Tapia y Loayza, tomaron el mandato de la edificación. Es importante destacar que en esta nueva hacienda se instalo un trapiche, hacia antes de 1.650 aproximadamente.

OTRA ENTREGA DE TIERRA Y CHACRAS

Otro vecino Juan Vásquez de Tapia al 20 de Octubre de 1586, “solicita tierras valle arriba, pasando el Río Perico, el 1er arroyo, que viene de las vertientes de esta cordillera, como digo, hacia el Pucará de Jujuy, el camino viejo del Perú, media legua”.

También Juan Álvarez (1586) pide una extensión para ganado vacuno en el valle de Jujuy, pasando la estancias de Vásquez, en la 1º agua, en un río que viene Blanco, y otras tierras para ganado. Al contestar el gobernador, expresa “al adjudicar las tierras donde andan sueltas vacas cimarronas”. Luego hace otro pedido de tierras desde el Pucara de Jujuy (Punta de Diamante) hasta el otro Pucará, que es en Palpalá.

También con la Fundación de Jujuy, Alonso de Tovar vecino de Salta solicitó”  al gobernador Lorenzo Rodríguez, una propiedad, de una  legua de tierra por debajo del Pucará y pueblo de Jujuy, en la misma barranca junto al río Grande, que corre la dicha estancia, antes del Pucará de Palpalá.

Este vecino ya tenia tierras en Yala, los jesuitas habían levantado incluso hasta un molino. Tobar era una persona con una idea clara, emprendedora, dispuesto a lograr el progreso del sector que tenia en propiedad.

Cuando se concreta la Fundación de Jujuy, Argañaraz y Murguía, le solicitó  a Marco Antonio, otro vecino, que concretara un plan de Irrigación. Fruto de este trabajo se construye al mismo momento 2 acequias; la 1º  en la ciudad, hacia la Tablada y la 2da acequia arranca desde San Pedro o San Pedrito hacia Palpalá, al 26 de Abril ya estaban cavando para  llevar el agua  a las estancias que hay hacia el Río Blanco. También en este momento, es cuando Argañaraz y Murguía , distribuye propiedades en la alta planicie de Palpalá. Estas mercedes que acuerda se llamaron chacras que sirvieron para el cultivo de trigo, maíz, chirimoyas y otros frutales.

Entre los vecinos que recibieron tierras en esa  gran extensión  fueron entre otros:

Los Falcón, a López de Quevedo, Miguel Jerónimo, Pedro de Rivera, Diego Torres hasta una mulata como lo fue Juana de Godoy. Es de destacar que las primeras tierras fueron adjudicadas al capitán Ramírez de Velazco.

La colonización de tierras de San Pedrito , Perico, Río Blanco, Palpalá y El Remate son las más antiguas de Jujuy y exigió el tributo de sangre de sus pobladores

¿Que pasaba con los aborígenes que vivían cerca de Palpalá?

Como existía gran hostilidad hacia las poblaciones españolas, los chiriguanos y, tobas, atacaban constantemente. Se sabe por las crónicas históricas que antes de 1593 existían ya dos Pucarás, el Pucará Grande  de Jujuy  (En San Francisco de Alaba o Punta Diamante) y El  Pucará Grande de Palpalá, sobre la orilla del Río Grande, a una legua de distancia, en el final de una amplia pampa que se extendía desde la unión de los dos ríos hacia abajo. Es decir que hacia 1582, ya estaba esta fortificación. Los españoles además construyeron varios Fuertes  para defenderse de los ataques.

FINES DEL SIGLO XVIII

Según el archivo capitular de Jujuy, del Doctor Ricardo Rojas, el Censo de 1.778 y 1.779  determina que en Palpalá y toda sus zonas aledañas había 465 habitantes.

La “Hacienda de Río Blanco”, llamada así por ese entonces, contaba con una población, entre blancos, indios y mestizos, de 41 habitantes.

FINES DEL SIGLO XIX Y XX

Al finalizar el siglo XIX, hacia 1890 más o menos, Palpalá estaba comprendido por diferentes fincas, como: Río Blanco, La Noria, Alto Palpalá, Bajo Palpalá, Alto la Torre, Remate Chico, Remate Grande, La Hoyada, El Brete, Zapla, Puerta de Sala, Carahunco, las Lajitas. Todas estas fueron divididas y expropiadas debido al avance tecnológico y comercial promovido por la industria siderúrgica  de Altos Hornos Zapla, después del descubrimiento de los grandes yacimientos de mineral de hierro.

En la década de 1890 llega a Jujuy el tendido del Ferrocarril Central Norte hasta las puertas de la ciudad Capital. Por consiguiente existía una estación en Palpalá y el apeadero en Río Blanco.

Debemos resaltar que ya entrados en el siglo XX, durante las primeras décadas la población de “Río Blanco” supera a la población del “Centro” mismo de Palpalá.

Río Blanco es asiento de la Capilla donde se Venera a la Virgen del Rosario y Paypaya. Algunos de los propietarios de esas tierras al pasar los años eran de: el Doctor don Daniel González Pérez, Don Aníbal Pasquín, el Doctor Víctor Gamez, Don Francisco Rivero y otros. Desde el Bajo Río Blanco hasta la barranca de Alto Comedero y Buen Retiro, se extendía la finca LA NORIA, propiedad de la Señora. Carmen Posse de Regalado.

 

 

 

Recomendados

Abdón Castro Tolay

 

Aborígenes

Anécdotas

Casabindo

Fiesta de los Estudiantes

Fotos

Leyendas  

Laguna de los Pozuelos 

Mes a Mes

Parque Nacional Calilegua

Vocablos

 

 

 

 

 

 

Links Jujeños

www.retratosdejujuy.com.ar

www.cooperlib.com.ar

www.jujuyaldia.com.ar

www.pregon.com.ar

www.libertador-hoy.com.ar

www.caseriojujuy.com

 

Sugerir un sitio

 

 

Optimizado para 800 x 600

 contactarse@rumbojujuy.com.ar