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Nombre
genérico que se da a los aborígenes de Jujuy de ascendencia
quichua, aimará, o de alguna otra parcialidad indígena del
Altiplano. También llaman así a los bolivianos pertenecientes a
las etnias mencionadas radicados en las ciudades. Los gringos y
algunos nativos despectivos suelen usar el término
peyorativamente, pero cada día menos.
Existen
numerosas versiones sobre el significado exacto de este vocablo.
Lizondo
Borda: dice “Del quichua coya o pjolla que significa indio
que habita el desierto o cordillera”. José V. Sola lo escribe
“colla” y lo define como “el boliviano o el indígena que
vive en Salta. También como oriundo de la Puna”.
J.
Monast Lo define como “otro modo de designar a los
habitantes del Altiplano”.
La
Real Academia define a la palabra como: “dícese del
habitante de las mesetas andinas”.

Probablemente
la más popular de las creencias mitológicas del ámbito incaico
que aún sobreviven con fuerza en algunas regiones de la provincia
de JUJUY.
Cuando
llegaron los Españoles, la Pachamama ya era leyenda en el
folklore incaico, lo cual indica que su origen hay que rastrearlo
en las comunidades agrícolas del occidente sudamericano.
Un
sin fin de versiones caracterizan a la Pachamama, pero es posible
reunirlas en dos grandes corrientes: una, que le atribuye
individualmente unipersonal. Diosa mayor Madre de la Tierra,
esposa de Pachacámac, el supremo hacedor, Dios de Dioses y de
todo lo existente; la otra, muy conocida entre los indígenas del
altiplano Boliviano dice de que no se trata de un solo ser, sino
de millares de ellos. Su aspecto es el de pequeños duendes que
viven en parejas, hombre y mujer, y residen en los terrenos del
cultivo a los que al producir abundantemente o no, de acuerdo a
las ofrendas recibidas.
En
Jujuy, la gente de la montaña que profesa intensamente la fe católica,
continúa venerando a la Pachamama, como siglos atrás lo hacían
sus ascendientes. Muchas son las ceremonias en su honor en
distintas oportunidades: cuando comienza la siembra y cuando se
inicia la cosecha, en las marcadas y también antes de comer. El
primer día de carnaval y el último, tienen sus rituales
insoslayables y si alguien perdió su espíritu, anda triste y
abatido, también están las oraciones y los quehaceres en
homenaje a la pachamama para recobrarlo.

En
el noroeste, es el nombre que se da picarescamente al hombre que
penetra en el dormitorio silenciosamente y posee a la mujer sin
ser sorprendido por el marido o compañera de aquella.
En
JUJUY se les llama "pata´i lana" a todos aquellos que
andan en amores con mujeres legalmente ajenas o que son proclives
a la búsqueda de aventura con mujeres casadas.

Instrumento
musical autóctono de uso popular en la Quebrada y Puna. Especie
de zampoña hecha de pequeñas cañas. Flauta de pan. Generalmente
se lo llama “sikuris”, pero este vocablo está reservado para
denominar al instrumentista. Tiene un sonido intermedio entre la
flauta y la quena.
Ludovico
Bertoni lo define como “ unas flautillas atadas como ala de órgano”.
Son famosas las bandas de sikuris que se organizan para la
festividades religiosas en las que suelen participar hasta 50 músicos
lugareños.
Forman
parte inseparable del mágico escenario de la Quebrada en los días de
unción religiosa y en los tumultuosos remolinos carnavaleros

No
sabemos cuando y como, porque o por quien fue bautizada San Salvador de
Jujuy, como Tacita de Plata. Pero le queda bien, no hay duda. Existen
varias ideas sobre el origen del apelativo, las cuales son:
-
Porque
se exalta su presencia entre el verde de los cerros;
-
Por
su antigua artesanía y riqueza en plata;
-
Por
su blancura y donaire, por su coqueteo trazado entre ríos, el Xibi-Xibi
y el Grande, que de plata reverberan cuando los enchapa la luna;
-
Porque
es pequeña y argentea (moneda de plata, tacita) que así parece de
lejos, si se la mira mirando como quien mira queriendo; o,
-
Porque
así llaman a Cádiz, tacita de Andalucía repujada en oro y plata,
con sus montañas y ríos el Guadario y Guadalete, con aires y serranías
tan parecidas a Jujuy.

Nombre
de un arroyo, afluente del río Grande en el cual desemboca sobre su
margen derecha, en una zona denominada Punta Diamante.
El
Xibi- Xibi, también llamado río Chico, fue hasta hace no mucho tiempo
uno de los límites naturales de la ciudad de Jujuy, como lo era por el
norte el río Grande; hoy, ambos desbordados por la expansión urbana y
los ha convertido en ríos interiores de la capital jujeña.
El
significado es impreciso y polémico; para algunos corresponde a una voz
de un dialecto desaparecido que puede traducirse como llanura, liso o
parejo, pampa extensa y plana, características todas ellas que de ninguna
manera dibujan el entorno topográfico del río. Para otros el significado
proviene de la voz aimará SIPI- SIPI en cuyo caso significaría
“caballete o punta muy pronunciada entre dos aguas. La ciudad de Jujuy
se encuentra ubicada en el caballete o punta que forman los ríos Grande y
Chico”
Existe
una leyenda acerca del rió Xibi-Xibi que dice que quien bebe de sus
aguas, regresará siempre a Jujuy.

También
se los llama yungeros y por asociación fonética, yuyeros. Son bolivianos
vendedores ambulantes de yerbas medicinales, procedentes de las Yungas,
región oriental de Bolivia, baja, selvática y tropical. Esta región se
extienden por la provincia de Jujuy, y el parque nacional calilegua fue
creado para preservar la región.
Los
yungas no solo venden sus yerbas, algunas de ellas reconocidamente terapéuticas,
sino que emplean sus aptitudes mágicas para tratar todo tipo de
enfermedades, convencionales o no , y las que derivan de hechicerías
malignas o, más simplemente, de oscuro diagnostico.
Presagian
el porvenir y detectan las afecciones utilizando variadas suertes de
adivinación, pero especialmente ”tirando la coca” o estudiando las
orinas.
Muchas
de las terapias aconsejadas por los yungas gozan de prestigio entre los médicos,
como los ayunos, las dietas y las abstinencias alcohólicas. Gozan de
buena acogida entre la gente del campo y son creídos y respetados; nadie
se burla de ellos y algunos, más audaces, suelen instalar su herboristería
en los suburbios de las grandes ciudades.
En
San Salvador de Jujuy suele
encontrárselos en pleno centro en proximidades del mercado central.

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Breve
Diccionario |
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Anucar:
Detestar
Avío:
Comida del día
Cachi:
Sal
Caimo:
Sin sal
Calamina:
Serrucho en el ripio
Chacado:
viejo, inutil
Chaludo:
persona rica
Chasnera:
mula de carga |
Chuñar:
vomitar
Churo:
aceptado
Chuso:
seco, arrugado
Chuti:
pelota
Chuy:
Frío
Hoyudo:
de mucha suerte
Latincha:
Tapa metálica de gaseosas
Machado:
borracho |
Meta:
asentir
Mingar:
encargar un trabajo
Ñaño:
hermano, amigo
Palangana:
compadrito
Quisquido:
estreñido
Tui:
caliente
Unca:
lombriz
Upiti:
Entrometido |

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